Esta es la Fiesta del G-10

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Esta es la Fiesta del G-10

  • MORANTE DE LA PUEBLA: Seis pinchazos y estacada. Pitos. Dos pinchazos y un descabello. Silencio.
  • ALEJANDRO TALAVANTE: (Pinchazo y estocada caída. Silencio. Dos metisacas, media estocada, dos pinchazos y estocada. Silencio.
  • JUAN PABLO SÁNCHEZ: que confirmaba la alternativa. Estocada. Silencio. Estocada. Silencio.

Lo que nos hemos tragado hoy es la Fiesta que está buscando (y ya irremediablemente consiguiendo) el grupito éste del G-10. Según ellos, se han unido para luchar por la Fiesta, pero la suya, que consiste en llevárselo todo, arriesgando lo mínimo posible y dejar esto al estilo de Barcelona: como un solar. Ya les queda menos. Hoy además trajeron de cómplice la ganadería estandarte del monoencaste que, poco a poco, ha ido contaminando prácticamente toda la cabaña brava con el medio toro y el descastamiento más absoluto. La gatada de Juan Pedro que ha salido de chiqueros, con la anuencia de la autoridad, ha resultado desesperante cuando no indignante. Menudo ejemplo de toro de lidia. Y encima el año pasado con una birria similar le dieron el premio a la mejor ganadería de la feria. Ver para creer.

Día 23 mayo Por salvar algo, salvaremos al convidado de piedra de hoy, que ha sido el confirmante mejicano Juan Pablo Sánchez, utilizado por Morante para no tener que abrir cartel. Y se le salva no por lo que hizo, que no hizo nada, sino porque habrá que verle en otras situaciones y con otras ganaderías distintas que obliguen más. El de su confirmación, que debió ser devuelto como la mayoría, se cayó varias veces y aunque lo intentó la falta de fuerzas y de todo hizo imposible cualquier esfuerzo del mejicano. En el sexto, otra ruina de toro que, como colofón a la tarde, acabó tumbándose. Antes de eso no supo aprovechar las escasas embestidas por su mala colocación. Además se puso pesado cuando no había de donde rascar.

Día 23 mayo También actuaba uno de los triunfadores del año pasado, el extremeño Talavante, que sustituía a Cayetano, caído del cartel no se sabe bien por qué. Muy mal estuvo hoy con el lote más potable de la tarde para lo que les gusta a los “gediecistas”. Dos toros muy nobles, por no decir bobalicones, que no molestaron en nada. Pues ni por ésas. Faenas calcadas las dos, en las que no se acopló en ningún momento, estando siempre fuera de cacho y con continuos enganchones. Tiene que darse cuenta Talavante que él con un toro que transmita y que tenga poder puede desarrollar un buen toreo. Se equivoca completamente anunciándose con este tipo de ganaderías.

Y Morante, que hizo la de casi siempre. Venir a empatar y salir con una derrota. Uno de los toreros con mayor número de incondicionales dispuestos a aguantarle casi todo y que todavía en Madrid no haya pegado un aldabonazo de los gordos debería empezar a preocuparse y a pensar en qué está fallando. Y que conste que toreros como él hoy en día no existen y de vez en cuando esa serie de verónicas que solo él sabe crear hace que merezca la pena una feria entera, pero…hay que cuajar una faena en esta plaza y eso a él le falta. A su primero, que por cierto estaba podridito, curiosamente y tras llevarle toda la lidia por alto para que no rodara por el suelo va y le empieza la faena por bajo. Ahí se acabó todo. Tras quitarle las moscas, bronca del respetable. En el cuarto hicieron más las ganas de sus seguidores de lo que realmente vimos. Sólo con decir que, en la segunda serie, el toro ya se fue patas arriba casi está dicho todo, aunque entre medias se sacó dos derechazos realmente buenos, que al final fueron lo único aprovechable de la tarde.

Poco bagaje para una tarde, para algunos de mucha expectación y que por culpa de los de siempre, los del G-10 en este caso, fue de decepción.

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