Hoy la verdad en el toreo tiene un nombre y un hombre: Paco Ureña

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22 de mayo de 2016 | Escrito por Miguel Requís | Fotografías de Iván de Andrés

En una tarde con temperatura agradable pero con rachas de viento que complicaban el buen desarrollo de la lidia, se ha celebrado la decimosexta corrida del abono Isidril, anunciándose reses de la ganadería de las Ramblas, procedencia Domecq Diez y remendada con un ejemplar de Buenavista con procedencia Domecq Solís. Justos de presentación los tres primeros y variado comportamiento sin ser la bravura su principal virtud. El sobrero que hizo 3º bis fue de Julio de la Puerta, con procedencia Domecq Díez – Marqués de Domecq.

1º “Simplón”. Nº 17, castaño, 493 Kgs. y nacido el 10/11. De los lances de recibo sale suelto desentendiéndose del capote. En la primera vara sin emplearse en el peto del caballo, sale huyendo hacia el picador que guarda puertas recibiendo una segunda en la que se duele y cabecea. Para la muleta embestidas inciertas y desclasadas, terminando rajado. MANSO. PITOS.

2º “Taquillero”. Nº 26, colorado chorreado, 514 Kgs. y nacido el 10/11. Remata de salida y mete mejor la cara en los vuelos del capote. 1ª vara picotazo sin emplearse y en la siguiente se arranca con prontitud en un simulacro de suerte de varas. Acude con alegría al cite de los rehileteros. Para muleta repetidor por ambos pitones. NOBLE. APLAUSOS.

3º Bis. “Riguroso”. Nº 31, castaño, 527 Kgs. y nacido el 12/11. Con buen tranco de salida remata en tablas y con codicia se emplea en el capote. En la 1ª vara bien cogido por Antonio Muñoz, empuja. En el siguiente encuentro, puyazo trasero y caído. En la muleta se arranca con prontitud y trasmisión teniendo un buen pitón derecho. Más parado por el izquierdo. BRAVO CON MOVILIDAD. APLAUSOS.

4º “Facilón”. Nº 17, negro, 583 kgs. de báscula y nacido 01/12. Alto y largo sin exceso de kilos. Rematando en tablas de salida, se desplaza en el capote. En el primer encuentro con el montado arrancándose de largo recibe un picotazo trasero sin rectificar y durmiéndose en el peto. En el siguiente, vuelve a arrancarse de largo sin pelear. Desclasado, sin repetir y con la cara alta en los engaños. NOBLE. SILENCIO.

5º “Testarudo”. Nº 27, negro listón axiblanco, 519 Kgs. y nacido el 01/12. Le cuesta entrar en el capote de Ureña, saliendo distraído de los lances, 1ª vara en la que desmonta a Vicente González y el segunda puyazo trasero, quedando para el último tercio complicado, embistiendo sin clase, con la cara alta y sin fijeza en los engaños. MANSO. PITOS.

6º “Surtidor”. Nº 10, negro listón, 580 Kgs. y nacido el 04/12. Largo y alto se distrae en los lances de recibo. En primer encuentro con el montado de puertas sale huyendo. En el segundo protesta sin emplearse. En el tercero, en terrenos del 1 se le tapa la salida. Con la muleta, complicado y sin posibilidades. MANSO. PITOS.


MANUEL JESÚS “EL CID”. De nazareno y oro. En la suerte natural, bajonazo. SILENCIO. En la suerte natural, bajonazo y un aviso. SILENCIO.

Paco Ureña. De rosa palo y oro. Suerte contraria estocada trasera, tres descabellos y suena un aviso. OVACIÓN SALIENDO A LOS MEDIOS A SALUDAR Y PETICIÓN DE VUELTA AL RUEDO. Suerte natural, pinchazo y estocada tendida. OREJA.

Fortes. De sangre de toro y oro. En la suerte contraria estocada tendida. SILENCIO. Suerte contraria pinchazo hondo y descabello. SILENCIO.


Presidencia: D. JULIO MARTÍNEZ MORENO. Tarde tranquila para la autoridad acertando en las dos decisiones tomadas: devolución de “Jaronero” (3º del hierro titular) y la concesión de la oreja a Paco Ureña.

Cuadrillas: Mal en la lidia la cuadrilla de Manuel Jesús “Cid”, especialmente “Alcalareño” con los rehiletes en el primero y la brega del cuarto. También mal la cuadrilla de Fortes en la lidia del que cerraba plaza. Destacar a los dos Curros: Curro Robles con los palos en el cuarto y la brega de Curro Vivas lidiando y poniendo en suerte al quinto ante la imposibilidad física de Paco Ureña.

Suerte de varas:
Como viene siendo habitual poco o nada que reseñar. Una suerte que cada día se va perdiendo y que es ejecutada más por obligación que por devoción.

Incidencias:
Antes del inicio del festejo y delante de la Puerta de Madrid, una veintena de antitaurinos protagonizaron una sentada, impidiendo el paso y provocando a los allí presentes. La rápida intervención de las fuerzas del orden evitó un altercado mayor. Cualquier día ocurrirá algo gordo y nos echarán la culpa a los pacíficos aficionados que ejercemos nuestro derecho de acudir a un espectáculo legalmente autorizado.


Madrid tiene un nuevo ídolo. La comunión que hoy se ha producido entre la afición venteña y Paco Ureña, ha sido de las de verdad, como su toreo. Habrá quien pueda poner la objeción de que si no estaba en plenitud de condiciones físicas (rechazó el ser operado de la cogida del domingo pasado en Vic-Fezensac, para estar hoy en Madrid), y opine que no debería haber venido, pero aún mermado ha estado mejor que todos los que le han precedido hasta ahora en lo que va de Feria. En su primero, ya hizo una declaración de intenciones, recibiendo a su oponente con unas verónicas templadas. Inició la faena en terrenos del 6 sometiendo al burel al natural. Una tanda de 4 naturales templados y profundos, precedieron a una colada que heló el corazón de los presentes. Sin inmutarse, sigue al natural. Cambia de mano la muleta y nos regala otro momento de pases templados, dejando la franela en la cara del astado y rematando mirando al tendido. Entra a matar por derecho y sufre una voltereta quedando a merced del toro. Madrid le ovaciona y renuncia a dar la vuelta al ruedo (otros en esta plaza con menos se lanzan a darla). Pasa a la enfermería siendo aplaudido en su renqueante caminar por el callejón hacia la misma. Poco antes de la salida del 5º que le tocó en suerte, hace acto de presencia. Decidido y con gestos de dolor se va a la puerta de chiqueros a recibir al toro (no hacía falta esa temeridad), dando una larga cambiada, atropellada y sin limpieza. Ya erguido, va a buscar al astado para ejecutar unas verónicas a pies juntos, ganando terreno para las afueras y rematando con dos medias que llegan al tendido. Exhausto, sin fuerzas y dolorido, la brega se la deja al subalterno. Con la muleta en la mano, vuelve a terrenos de entre el 5 y el 6, y salvo una tanda de naturales de mando con la mano baja, la faena no tiene el empaque de la anterior. Vuelve a ser prendido feamente a la salida de un pase y aunque conmocionado continúa. El respetable le pide que termine, que no prolongue más la incertidumbre sobre su integridad física. Después del descabello, la petición es unánime, siéndole concedida una oreja de ley. Una oreja de más importancia que muchas puertas grandes. Y esto… esto es la verdad del toreo; el de la emoción, el del sentimiento, el que crea afición y adicción. Podremos discrepar de que si la faena era merecedora de trofeo o no. Pero hoy, el respetable, que es soberano, por mayoría absoluta ha dictaminado que sí. Así sin discusión. Por eso me hago partícipe de la voz que se oyó al inicio de la primera faena: “Paco, gracias por torear”.

Manuel Jesús “Cid”, otrora ídolo de las Ventas, que sabe lo que es vivir esta misma situación, ha pasado a ser un torero más. Lleva unas temporadas cuesta abajo. Su toreo ha perdido el encanto que encandiló a la afición. Esa mano izquierda con mando y recorrido llevamos tiempo sin verla. Él necesita toros a los que mandar y someter. Desde que entró en el circuito (ya va saliendo), ha perdido su identidad como torero. Con el manso e incierto primero poco pudo hacer con él. Con el cuarto, en otro tiempo, probablemente hubiera iniciado la faena con la izquierda para aprovechar el poco recorrido que tenía el toro. Hoy quizá le falte la claridad para verlo. Hasta su cuadrilla tiene los mismos síntomas.

Fortes ha tenido en sus manos un toro de triunfo, un toro que se desplazaba, que humillaba y transmitía. Que pedía citarle de largo como al principio hizo y rematar atrás sin brusquedad para dejarle colocado y repetir, sin embargo ha ido acortando las distancias, ahogándole y sin terminar con la suavidad que requería el burel, por lo que se revolvía al final del embroque. Ha trenzado una faena de más a menos. Una lástima. Con el manso que cerraba plaza, nada que hacer. Después de los percances sufridos y el parón producido por los mismos habrá que seguir esperándole. Resaltar un detalle de buen compañero: Mientras Paco Ureña caminaba por el callejón con destino la sala de curas, recibiendo una ovación por donde pasaba, esperó con el toro en el ruedo sin dar un capotazo a que esto sucediera. Bien hecho.

 

 

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