Morenito de Aranda salvó la tarde

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11 de mayo de 2016 | Escrito por José Carlos Fernández-Villaverde y de Silva | Fotografías de Iván de Andrés

Corrida de toros, media entrada, frío, viento y lluvia. Toros de El Ventorrillo. Salvo los dos últimos, los toros han sido feos, mansos y desgastados. Necesitaban una buena lidia, cosa que no ocurrió. El 5º noble y encastado. 6º Encastado.


El Capea: Berenjena y oro.1º Estocada caída y tres descabellos, pitos y escándalo.4º Pinchazo, estocada y nueve descabellos, dos avisos, escándalo con gritos de ¡FUERA, FUERA¡. 6º dos estocadas, gran bronca con gritos de ¡FUERA, FUERA¡.

Morenito de Aranda: Nazareno y oro, 2º pinchazo y media estocada, silencio tras aviso.5º media estocada una oreja.

Gonzálo Caballero: Canela y oro, dos pinchazos, estocada y dos descabellos. Saludos de camino a la enfermería.


Presidencia: Don Javier Cano Seijo, para quien nuestra Asociación ya ha solicitado oficialmente su destitución sin que nos hayan hecho caso. Hoy ha tenido la suerte de tener un protagonista peor que él. No hemos visto el acta y ni si ha hecho constar el comportamiento del director de lidia, El Capea, que no quiso torear, vino a sabiendas que iba a crear un escándalo. En muchas actividades cara al público un comportamiento así, hubiese sido motivo de sanción. No es correcto que en este lo sea.

Tercio de varas: Hoy hemos visto un primer tercio más interesante que el usual en la plaza de Las Ventas; los toros entre mansos y bravos han dado trabajo a los picadores. Excepcionalmente en la plaza de Las Ventas, un toro ha tomado tres varas con fuerza. Era para intentar dejar reducido al toro a un pobre inválido, pero no se ha conseguido. De no haber el presidente cambiado el tercio, el castigo hubiera continuado sine die. Los toros de El Capea recibieron mayor castigo que los demás.


No sé cómo empezar. He decidido, después de consultar con la almohada, que para mí las prioridades que van a guiar esta crónica son la presencia en el ruedo de tres principios: la valentía, el buen hacer y el escándalo.

Valentía. El diestro Gonzálo Caballero estuvo muy valiente. Desde el quite que hizo al peligroso y manso segundo nos dejó ver que venía a por todas. En su toro, que también fue manso con peligro, se cruzó un poco de más y el toro no perdió la oportunidad de ocasionarle una importante cornada en el muslo interior izquierdo. Con valentía, repito, se quedó en la plaza hasta matarlo, procediendo por su propio pie, después de despedirse del presidente, a la enfermería. La mayoría del público lo agradeció. Esperemos volver a verle.

Buen Hacer. Morenito de Aranda, salvó la tarde y un posible gran escándalo con tumulto incluido. En su primero poco pudo hacer salvo limitarse a lidiarlo ya que era un manso declarado con suficiente movilidad al que si le hubiese sometido al principio, quizás le hubiese podido sacar algún pase. El toro fue de mal a peor y el matador no pudo con él.

En su segundo, toro con casta y nobleza, bien picado. Dándole distancia sacó unas buenas series de pases, cuatro o cinco con ambas manos, que el público, sediento de animación y emoción, apreció y se lo hizo escuchar al diestro. Este se vino arriba y nos proporcionó uno de los mejores momentos por ahora, de esta Feria pasada por agua. Una merecida oreja fue su trofeo.

Escándalo. ¿Porque viene Pedro Gutiérrez “El Capea” a Madrid? Con la plaza media vacía, pues obviamente fue una de las corridas descartadas por la mayoría de abonados. Ha podido, si es que no lo ha conseguido, crear unos de los mayores escándalos de la época reciente en Las Ventas. La plaza, unánimemente, chillando ¡FUERA, FUERA¡… Y el Capea con una sonrisa en la boca. Tuvo la cara dura de brindar al público la supuesta faena y muerte de su segundo toro, a sabiendas que no le iba a dar un solo pase. Eso, es una provocación. Sus órdenes al picador en su tercer toro, fueron ya la última gota que crispó al público con razón. Es de “primero en tauroamaquia” que cuando un torero quiere demostrar que un toro no va al caballo, debe ponerlo en suerte, no desplazar al caballo por toda la plaza. Pero el toro no era manso.

Espero que la Empresa haya tomado nota, y no vuelva a poner a este diestro en el cartel de San Isidro, aunque tenga razones familiares. Es una falta de respeto al aficionado y a la grandeza de la propia Fiesta.

 

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