Puerta Grande pequeña, suerte suprema grandiosa

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Se lidiaron 4 toros del Puerto de San Lorenzo y 2 de La Ventana del Puerto. Bien presentados a excepción del 5º. De juego desigual destacando 1 y 3º. Mansos en líneas generales pero de juego interesante en su conjunto. Presentaron complicaciones propias del toro de lidia y no dieron facilidades a la terna.


Emilio de Justo: De verde oliva y oro. Gran estocada. Oreja. Gran estocada y oreja en el 4º. Pinchazo y estoca atravesada y descabello en el 6º que mató por Ginés Marín. Puerta Grande

Román: De espuma de mar y plata. Estocada atravesada que hace guardia y descabello. Saludos con muchas protestas tras aviso. 2 pinchazos y estocada desprendida con 3 descabellos en el quinto. Silencio

Ginés Marín: de celeste y oro. Pinchazo hondo en buen sitio y descabello. Vuelta al Ruedo. Resultó herido en la faena de muleta del 6º con una cornada de 5 cm en la zona de la mandíbula de pronóstico reservado.


Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. Tarde apacible para el palco. Concedió las orejas Emilio de Justo tras sendas peticiones mayoritarias y denegó la del 3º a Ginés Marín, de manera acertada, tras petición insuficiente. No debió aprobar al zambombo que hizo 5º. Se puede rechazar un toro en Madrid a pesar de dar 678 kg en la báscula. Kilos no son trapío.

Suerte de varas: Pudimos ver 2 toros arrancarse de lejos si bien las peleas debajo del caballo fueron discretas.

1º Vendimiador 554 kg. Cinqueño: De la Ventana de Puerto. 1ª vara: Se dejó pegar sin más. Puyazo leve. 2ª vara: Fue colocado en largo y se arrancó pronto. Protesto debajo del peto en un puyazo trasero.

2º Curioso 551 kg. Cuatreño: 1º vara: Le picaron trasero empujando sólo con el pitón izquierdo. 2ª vara: Picotazo en buen sitio tras perder las manos toro y caballo en el encuentro. No se empleó.

3º Renacuajillo 609 kg. Cuatreño: De la Ventana de Puerto 1º vara. Ginés Marín lo metió debajo del peto haciendo una pelea decente. 2ª vara. De nuevo mal colocado en suerte, picotazo con el toro protestando.

4º Velosico 598 kg. Cinqueño. 1º vara:  Tomó un puyazo trasero y caído con pelea discreta. 2ª vara Emilio de Justo lo deja largo. El toro se arranca pronto regateando y toma una buena vara empujando con fijeza. Buena vara

5º Buscapán: 678 kg. Cuatreño. 1º vara: Puyazo trasero y caído. 2ª vara: Vara discreta. El toro no quiso pelea.

6º: Cartuchero: 571 kg. Cinqueño. 1º vara. Marca el picador en la paletilla rectificando. 2ª vara: Simulacro de puyazo muy trasero.

Cuadrillas: Saludan tras parear al 6º Manuel Izquierdo y El Fini con 2 pares estimables. Saludo también Angel Gómez en el 4º tras parear a toro pasado. Tragó Pérez Valcarcel en un par salvando la cara arriba del también del 4º. Mal las cuadrillas en el quite a Román tras ser cogido en su 2º. Los 9 peones saltaron en su auxilio, 6 de ellos sin capote. La imagen, cuanto menos, fue fea.


Sacó Madrid a saludar a Emilio de Justo tras finalizar el paseíllo. Venía con 2 cornadas, la del muslo y la del alma. Y se fue cumpliendo un sueño. Puerta Grande barata con la muleta, aupada con 2 espadazos antológicos. Más de 10 años de alternativa contemplan a un torero maltratado por el sistema, que a base de tesón, se va haciendo un hueco en las ferias, y sobre todo, entre el aficionado.

Recibió con gusto a su primero, rematando con una media torera frente a toriles. El 1º de la Ventana del Puerto se centró tras el tercio de varas, en línea con el encaste, y terminó rompiendo en el tercio de muleta. Emilio de Justo comenzó la faena algo periférico, se fue ajustando dejando muletazos de interés. Un pase de pecho a la hombrera y una trincherilla dejaron poso. Vendimiador ofrecía embestidas importantes. Entre altibajos, Emilio nos dejó a medias. Y a los puntos, ganó el toro. Pero llegó la espada. Excelsa la ejecución. Perfecta la colocación. La gente sacó los pañuelos y cayó la 1ª oreja.

El 4º del Puerto, serio por delante, fue incierto en los primeros tercios. Apretó en la 2º vara y manseó después. Cosas del toro. Velosico no lo iba a poner fácil. Tenía sus teclas, que se dice. Varios enganchones nublaron la faena. Demasiados. Pero el calor que no existía en el ruedo, lo puso el paisanaje en los tendidos. Incluso se levantaron tras 2 muletazos limpios y unas ajustadas manoletinas al final de la faena. Demasiado poco.

Pero lo mejor estaba por llegar. Otro espadazo para poner en todas las escuelas taurinas. Una oda a la suerte suprema. Tardó en caer el toro, no así en salir los pañuelos que abrían el sueño de la Puerta Grande al extremeño.

Román por su parte no tuvo su mejor tarde en Madrid. En realidad, no ha tenido su mejor año. Valiente como siempre, pero carente de mando y temple. Por momentos a merced del toro. Y en una de esas, resultó prendido por su 2º. Por fortuna, un feo gañafón al estómago no caló. Pasaron segundos eternos hasta que llegó el quite, y allí aparecieron varios subalternos a cuerpo limpio. En el ruedo 9 subalternos, y 3 capotes….echen cuentas. Y entre el despropósito el toro volvió a hacer por Román, que tuvo que quebrarle para salvar un 2º revolcón.

Mató de estocada atravesada que hizo guardia y salió a saludar entre lógicas protestas. El 5º fue una masa de casi 700 kg. Un ejemplo claro de que kilos no son trapío. Y hubo poco que contar. Román lo intentó sin éxito. El toro pasaba por allí, soso, descastado. Sin historia.

Y si Emilio de Justo puso la espada, Ginés Marín puso el toreo en el 3º. Otro de la Ventana del Puerto que tras una discreta pelea en varas, se vino arriba en la muleta. De nuevo fiel a su sangre. Ginés Marín le dio distancia…¡un torero dando distancia! Y el toro lo agradeció. 2 series medianas precedieron a la eclosión de la faena. Al natural, citando de frente, Ginés Marín dibujó los naturales de la tarde. Mandando en la embestida y rematando atrás. Y ahí Renacuajillo respondió. Rugió la plaza por momentos. Le siguió una serie con 2 derechazos templados, rematados por un trincherazo torerísimo. La espada truncó una oreja de ley. Un pinchazo hondo y un descabello dejó todo en una vuelta al ruedo.

En 6º lugar salió, un toro cornalón al que no picaron. Comenzó Ginés Marín directamente al natural, antes de que en la 2ª serie, quedando descubierto por el pitón derecho, el toro le alcanzase el muslo. Por suerte no caló. Lanzó un 2º derrote, y al 3º acertó con la mandíbula del torero. Cornada de 5 cm de pronóstico reservado. Lo mató Emilio de Justo sin darse coba tras pinchazo, estocada atravesada y descabello.

Y tras 2 horas y media de función, Emilio de Justo cumplía un sueño. Habrá debate de si merecidamente o no. De lo que no lo habrá, es de que allí cruzaba la Puerta Grande, un matador de toros.


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Puerto de San Lorenzo

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