Santacolomas de pitiminí

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10 de abril de 2016 | Escrito por Pedro Del Cerro | Fotografías de Iván de Andrés

Un cuarto de plaza en Las Ventas en tarde fría y con aguacero en la segunda parte del festejo. Novillada de Pablo Mayoral, encaste Santa Coloma vía Felix Suarez, Tovar, Víctor Huertas. Alguna reminiscencia Veragua y Martínez. Desigualmente presentados, primero y tercero abecerrados. Devuelto el inválido cuarto por uno de Benjamín Gómez, también Santa Coloma, escurrido de hechuras.


Andrés Jiménez, “Gallo de Córdoba”. Pinchazo, estocada desprendida y mitin con el descabello; silencio tras aviso. Estocada baja; silencio.

David de Miranda. Estocada caída; saludos entre protestas, aviso. Estocada trasera y descabello; saludos entre protestas, aviso.

Juan Carlos Carballo. Estocada entrando derecho, trasera y caída; vuelta al ruedo tras petición de oreja, recibió un aviso. Estocada en el hoyo entrando con poca ortodoxia; vuelta al ruedo tras petición de oreja, aviso.


Presidencia: Debutó Jesús María Gómez Martín. No debió aprobar un par de novillos que se acercaban más a erales que a toros. No dudó en devolver al inválido, bien. Aguantó estoico las peticiones de oreja de los autobuses que acompañaban a Juan Carlos Carballo, contra el Reglamento, al menos en la primera faena, protegiendo la categoría del coso. Veremos si continúa con el mismo criterio en tardes de figuras con peticiones paupérrimas...

Tercio de varas: A la corrida no se la ha picado, se han limitado a señalar el puyazo. Los novilleros, en líneas generales, no han tenido inconveniente en poner los toros en suerte y no meterlos debajo del peto.

Cuadrillas: Destacamos algunos pares de Reyes Mendoza con el primero y Raúl Cervantes con el que cerraba el festejo.

Otros: Durante la lidia del cuarto, Andrés Jiménez, “Galló de Córdoba” sufre una herida por asta de toro en tercio medio cara externa pierna izquierda, con una trayectoria ascendente de 15 cm, que alcanza la tibia y contusiona nervio ciático poplíteo externo, produce destrozos en músculos peronéos. Puntazo corrido en abductores derechos. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros. Pasa al hospital San Francisco de Asís. Pronóstico reservado.


Floja novillada de Pablo Mayoral, tanto de poder como de casta. Tiempo ha de la última ocasión en la que lidiaban un encierro en Madrid y seguramente igual que yo, los aficionados iban con otras expectativas. Se vinieron abajo rápidamente y eso que se simuló la suerte en picas. Sólo el sexto aguantó con viveza. El quinto también duró, iba chochón y después de miles de muletazos que David de Miranda le pegó, el animal seguía sin enterarse de nada. Ha sido otro detalle que hemos observado: los animales han adolecido del comportamiento típico de la sangre santacolomeña, esto es la capacidad para penalizar los errores que se producen durante la lidia, para amoscarse cuando se faena a la contra, para colarse cuando ven las puertas abiertas. Como si fueran reses de una ganadería de esas que se tachan de borreguiles, los novillos aguantaban carros y carretas que no tenían una mala reacción ni desarrollaban ideas aviesas.

De ahí se explica que los coletas aguantaran tanto tiempo en la cara y se hayan escuchado cinco toques de atención. “Gallo de Córdoba”, que abría cartel, de momento no está para estas lides. Carece del manejo más elemental de los trastos de torear y posee una técnica incipiente que no es de recibo en esta plaza. Se vio superado, y toreado, por sus oponentes, sobre todo por el sobrero de Benjamín Gómez, un novillo con pies que le hizo un faenón al toricantano. Daban ganas de pedir la oreja de “Gallo de Córdoba”.

David de Miranda también firmó un lamentable trasteo al segundo del festejo, ahogándolo desde el inicio, repleto de desarmes y de muletazos que eran latigazos. El utrero parado y muy bajo de casta. Con el quinto se hinchó a pegar pases, este manso que reculó en varas y se quedó crudo, requería un gran sentido del temple y mucho arte, cualidades que David de Miranda aún debe desarrollar.

Juan Carlos Carballo ha sido el más puesto de la terna con diferencia y a esto le sumamos la disposición y la garra que ha demostrado. A su primer oponente le recetó dos tandas de naturales a media altura, toreadas y con solera. Se echó la muleta a la mano derecha y la faena quedó en nada puesto que el novillo echó el freno, pero ahí quedó eso, los mejores lances del festejo, con lo complicado que resulta calar en el ánimo del público con el toreo a media altura.

Con el sexto confirmó lo que habíamos atisbado durante el festejo: la soltura manejando el percal. Lances de recibo de buen son a un novillo serio de fachada aunque recibió un meneo dando una larga cambiada de rodillas. Iniciando el tercio de muerte dio distancias, igual que hizo con el anterior, la idea era buena pero no consiguió dominar en ningún momento. El astado tuvo cierta aspereza que nunca fue atemperada ni canalizada por la muleta del torero oriundo de Extremadura.

Vino con un buen número de paisanos que jalearon todo lo que hizo y de ahí las peticiones de trofeo, pero bien es verdad que dejó grata impresión y que merece más oportunidades.

 

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