Se recordarán las verónicas de Morenito

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Segundo festejo de la Feria de San Isidro. Se lidiaron toros de la ganadería de La Quinta de procedencia Sta. Coloma-Buendía, bien presentados aunque desiguales de hechuras pero de bellas estampas, alguno incluso mimetizó al indiscutible primor de los PabloRomero. 1º y 5 cinqueños. En comportamiento, destacaron el 4º por su nobleza y el 6º por su alcance de complicación, el resto de los animales resultaron adormecidos y sosos, sin terminar de entregarse ni de humillar. Según datos de la empresa, 15.032 espectadores en una tarde de temperatura agradable. Según la tablilla el peso medio de la corrida fue de 557 kg. 


JUAN BAUTISTA, de espuma de mar y oro. Bajonazo y un descabello. Estocada baja recibiendo (saludos con protestas).

MANUEL JESÚS “EL CID” de azul marino y azabache. Estocada trasera y dos descabellos (silencio) Estocada atravesada (silencio).

JESÚS MARTINEZ “MORENITO DE ARANDA”, de negro y plata. Media estocada y cinco descabellos. Aviso (silencio). En el sexto, dos pinchazos, media estocada y dos descabellos. Dos avisos (silencio). 


Presidencia: D. Jesús María Gómez Martín, sin novedad, se precipitó al cambiar el tercio en el sexto de la tarde, con dos puyazos. El toro se arrancó con alegría a los dos encuentros y en su primero empujó de verdad, con los dos pitones y abajo. Una pena no haber podido evaluar su valía.

Suerte de varas: Se picó traseramente mal, sobre todo los dos varilargueros a las órdenes de Morenito de Aranda. Héctor Piña y F.J. Quinta

Cuadrillas y otros: Destacar a J.M. Zamorano por su brega al tercero y por sus pares al sexto, en este último fue aplaudido y tuvo que desmonterarse.


La escultural corrida de La Quinta decepcionó en su comportamiento. Una corrida acochinada y apretada de kilos, anómala para su encaste de Sta. Coloma, algunos podrían haber pasado por ejemplares de Partido Resina. En conjunto fue una corrida sosa, noble, sin el picante que una espera encontrase en este tipo de corridas.

Primera torista, primera en la frente. Eso sí, lucieron una estampa indiscutible cumpliendo el primer requisito de paso para la Monumental. Lo más artístico de la tarde fue el recibo capotero de Morenito de Aranda. ¡Ojito! queda mucha feria pero no se verá mucho, por desgracia. Algún día a mi hija llamada Verónica le hablaré de este bonito lance capotero que lleva su nombre a lo más alto de su esplendor, cuando suavidad y dificultad se organizan con tanta maestría para que el oponente de salida embroque y el diestro nos deje perplejos. El concepto de toreo clásico de Morenito, abriendo el compás, con el mentón en la esclavina y con las manos tan bajas hacen que sus lances a la verónica sean de las más bellas que actualmente se puedan ver, pues ¿Qué torero torea a la verónica de recibo? Qué pena que se esté perdiendo el capote y nos tengamos que tragar faenas de muletas eternas y aburridas. Gracias Moreno por deleitarnos de algo que parece fácil y resulta muy difícil verlo. Ese toro que hizo de tercero fue el más abrochado del encierro, desde el inicio mostró buena condición, rematando en tablas por abajo e yendo al caballo montado por Héctor Piña quien, literalmente, se cargó las cualidades del animal, peor no se puede picar, primer puyazo en los bajos y segundo en el espinazo. El toro lo acusó y solo hacía que defenderse, Morenito lo intentó sin lucimiento. El sexto, un hermoso ejemplar, impidió que el de Aranda se acoplara para torearle de capote. En el caballo fue dos veces pronto y alegre, llevándose un puyazo fuerte en el primer encuentro. Pensábamos que la tarde podría levantarse pues Morenito empezó muy predispuesto y con algún muletazo con gusto, como un desmayado que tanto nos gusta en el 7, pero pronto el Sta. Coloma aprendió y se puso pegajoso y complicado, ahí ya el burgalés no supo qué hacer y la faena fue a menos hasta que llegó el sainete con la espada, como con el tercero.

Juan Bautista hizo su primer paseíllo en este ciclo y le quedan dos más, esperemos que despierte y progrese porque vino totalmente desganado. Ojalá se haya guardado su ambición para los próximos, pues es quien tuvo el lote más noblote, sosote, sin chipa pero como se dice ahora, el que se dejaba y Bautista debería haber puesto de su parte para calentar esto pero ni con esas. No dijo nada en su primero, un cinqueño que no estuvo sobrado de fuerzas y que fue acortando el viaje. En el cuarto más asaltillado que a la postre fue el que tuvo más recorrido y humillación, Bautista se conformó con hacer una faena muy aseada, ventajista de las que resultan indiferentes, destacando algún muletazo pero sin calar en los tendidos. Destacar que este diestro tiene personalidad y ojalá la pueda desarrollar en las próximas comparencias y nos pueda recordar esos muletazos con trazo relajado y en redondo como con el sobrero de Carmen Segovia en la corrida de Bohórquez bajo un inmenso aguacero. Sueño con ver eso.

Jamás creí que pudiera decir esto. No me considero seguidora de ningún torero y creo que no he tenido nunca alguno predilecto pero, El Cid en sus buenos tiempos fue mi debilidad. Hoy, ni estuvo ni se le espera, es la segunda actuación del diestro de Salteras en nuestra plaza esta temporada y cada día da más pena, con dudas, sin ganas, y sobre todo sin valor, con mucho miedo, encogido e inquieto como una bailarina. Así no se puede estar. Manuel, que tantas tardes de gloria ha dado en este coso, creo que está para que se retire un tiempo y coja aire freso, da lástima ver una caída tan empicada. Dos apuntes a tener en cuenta, se han perdido dos cosas: una, las broncas taurinas, hoy El Cid se lo merecía, y no precisamente suave, esa actitud que ya arrastra desde hace años se merece una gresca y de las gordas porque también esta afición lo ha premiado cuando lo ha merecido; dos, se ha perdido la dignidad de los toreros a la hora de realizar sus faenas, nos adormecen con faenas fantasmas que nadie ve en un tiempo exagerado, nos aburren cuando desde el primer momento no se aprecia lucimiento insistiendo en algo imposible, ¡qué tostón!, se debería acortar el trasiego de la muleta y dar más importancia a la suerte de varas y al toreo de capote que como pudimos comprobar hoy cuando se ejecuta bien qué hermosura es la verónica, ¡va por tí hija y porque perdure este lance fundamental en la tauromaquia!


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La Quinta

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