DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Domingo 12 de abril. En tarde desapacible, se han jugado para la primera novillada de la incipiente temporada venteña reses del hierro de Hnos. Sánchez Herrero y López Gibaja (4º y 6º), que completaron el encierro del hierro titular. El primero de la tarde, de nombre Princes, no dejó de moverse en toda la faena de muleta y por ello recibió ligeras palmas en el arrastre. Novillada aburrida, blanda y noble en exceso. No apareció la casta por ningún sitio.
Jesús Romero, leves pitos tras aviso y silencio.
Mariscal Ruiz, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Pedro Andrés, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Presidente. D. José Antonio Rodríguez San Román, que subía al palco por segunda vez consecutiva en este inicio de temporada. Asomó hasta en cinco ocasiones el pañuelo que señalaba el primer aviso y está por ver si propuso similar número de sanciones a los artilleros. Tras el paso por el caballo, quedó invalido el tercero.
Tercio de varas. No levantamos cabeza. Se picó trasero y caído, como de costumbre. La palma se la llevó Rafael Agudo, que sobre el caballo más ligero de la tarde se ensañó con el tercero. Recibió una fuerte bronca de la toda la plaza y aplausos de los inocentes que poblaban los bajos del cinco. No hay manifiesto ni premio que haga a los profesionales dignificar su profesión, abocada al puro paisanaje.
Cuadrillas. Estrepitoso suspenso en la lidia del quinto por parte de la cuadrilla de Mariscal Ruiz.
1º PRINCES, n.º 8. Colorado ojo de perdiz, 501 kg, nacido en abril de 2022. Pasó sin pena ni gloria por el caballo que montaba Pepe Aguado, que le tapó la salida en el primer encuentro. Hizo hilo antes de encontrarse con el peto una segunda vez, por lo que tuvo que ser puesto de nuevo en suerte antes de recibir un picotazo. No dejó de moverse en la muleta, sin codicia ni rastro de casta.
2º RATONERO, n.º 14. Negro, 530 kg, nacido en junio de 2022. Inválido, le bastó una tanda con la muleta para perder las manos.
3º MOGÓN, n.º 19. Negro, 485 kg, nacido en junio de 2022. Perdió las manos antes de encontrarse con el caballo, quedando entre las patas de este y recibiendo el castigo en el mismísimo costillar, aún sin haberse levantado. Anduvo inválido por el ruedo hasta el final de la larga y tediosa faena.
4º APERRADO, n.º 24. Negro, 503 kg, nacido en diciembre de 2022. De López Gibaja, primer remiendo de la novillada. Mas alto y mejor presentado, salió pidiendo perdón por el túnel de chiqueros. Recibió una lanzada a los bajos por parte de Pedro Iturralde y en el segundo encuentro no quiso nada de lo que allí le ofrecían. Inválido.
5º CACHORRO, n.º 66. Colorado ojo de perdiz, 519 kg, nacido en junio de 2022. Recibió la peor lidia de la tarde ya desde el inicio, llevándose entre los pitones los capotes que malamente le presentaban. Por el pitón izquierdo desarrolló muchas dificultades.
6º EXPRESIVO, n.º 6. Negro, 496 kg, nacido en diciembre de 2022. Segundo remiendo, también con el hierro de López Gibaja. Recibió un primer puyazo que le dejó inválido para el resto del trasteo.
Llegaba el hierro de Hnos. Sánchez Herrero con la novillada nuestra de cada abril que, sin contar con la ausencia del 2023, lleva repitiéndose ya un lustro. Remendada, eso si, por dos animales de López Gibaja que no vinieron a mejorar lo que el hierro titular nos ofreció en el ruedo. Sobrados motivos habría y que solo conoceremos el día que por fin se hagan públicas las actas de reconocimiento de las reses.
Se presentaban en Madrid Jesús Romero y Pedro Andrés, con siete festejos en el pasado año para el primero y la friolera de veinticuatro para el de Vitoria, que había enviado al bajo del cinco a sus partidarios. Le tocó el primer remiendo de la novillada y por poco no acaba con el de Hnos. Colado Ruiz, que ocupaba el lugar del primer sobrero, tras la carnicería perpetrada por Rafael Agudo. Y es que el de a caballo creyó que era buena idea dar el primer puyazo al costillar de un animal que había perdido estrepitosamente las manos en el encuentro con el caballo. Una lanza a favor de este, que sin duda era el mas ligero del festejo – y que también salió en sexto lugar – y de los últimos años. Ante la intensa bronca que dirigieron los tendidos al picador, salió este por la puerta del cinco, donde los inocentes se rompieron las manos a aplaudir en un ejercicio de ridículo fanatismo. No pararon de hacerlo en lo que restaba de la larga, aburrida, insulsa y desesperante faena ni por supuesto en el que cerraba la novillada. También el sexto recibió de lo lindo en el primer puyazo. A favor de Pedro Luis tengo anotado el intento por ponerle en suerte en ambas varas, aunque en la segunda solo se marcara al ya por entonces inválido novillo de López Gibaja. No se recordará como la mejor presentación en Madrid; tampoco la peor, claro.
El de la presentación de Jesús Romero no dejó de moverse durante todo el trasteo de muleta, pero no lo aprovechó. Si intentó torear con el capote de salida, con verónicas de manos bajas en la raya del tercio y sin continuidad como respuesta al quite que le hizo Mariscal Ruiz. Con la espada tuvo de todo: en el primero se fue baja mientras se iba arriba como queriendo agarrar el triunfo; en el segundo de su lote hizo guardia.
Mariscal Ruiz paseó su alargada figura por el ruedo madrileño ante un invalido novillo desde la primera tanda sobre la mano derecha. Al segundo de su lote, que recibió en la puerta de chiqueros arrollando capotes, no fue capaz de ponerlo en suerte y recurrió su peón de confianza. ¿En que estarían pensado para darle semejante lidia? Ni la lidia ni los consejos se hicieron presentes y el inicio por alto acabó de marcar todos los defectos del animal, que le presentó muchas dificultades por el pitón izquierdo.
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