DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Viernes 15 de agosto. Se lidió una corrida de Toros El Torero perteneciente a la RUCTL, de procedencia Juan Pedro Domecq, pero con unas peculiaridades que los hace reconocible a cualquier aficionado entendido del toro. Todos cinqueños. Serios de cara, muy astifinos, con cuello largo y poca badana, aparentemente vareados, pero con mucha movilidad, de juego variado y con ese toque de personalidad en las embestidas, como ya hemos vistos ejemplares de esta ganadería, propiedad de Doña Lola Domecq Sainz de Rozas. Destacaron por encima del conjunto el primero de nombre Gustoso, muy ovacionado en el arrastre y el sexto de nombre Glotón, también aplaudido en el arrastre. El segundo venido pronto a menos, tercero encastado, cuarto manso pero encastado y quinto rebrincando. Bueno el sexto, aplaudido en el arrastre. Peso medio de la corrida 528 kg.
Lama de Góngora, de verde mar y oro. Confirmaba la alternativa. Pinchazo y estocada. Aviso (saludos). En el cuarto, estocada y tres golpes de descabello (silencio).
Rafael Serna, de marfil y oro. Pinchazo y estocada (silencio). En el quinto, pinchazo y estocada (palmas).
José F. Molina, de canela y oro. Estocada y tres descabellos (silencio). En el sexto, media estocada y suelta y varios descabellos (palmas de despedida).
Presidente: D. Roberto Gómez Guillén. Correcta actuación, sin complicaciones.
Tercio de varas. En líneas generales todos cumplieron sin grandes lucimientos. Prontos al cite, con alegría, pero sin terminar de empujar. Los varilargueros como ya nos tienen acostumbrados, picando mal y sin dosificar el castigo en el primer puyazo.
Cuadrillas: Muy mal en conjunto. Cuando salen toros con movilidad, orientación y desarrollando sentido, éstos descubren a los malos toreros. Faltó profesionalidad. Por destacar algo positivo, los pares de Agustín de Espartinas al segundo de la tarde.
Otros. Gran acierto de la empresa al cambiar la hora en una corrida tan señalada en el calendario taurino. Noche muy calurosa. A las 19:00 horas hubiera sido con demasiado calor. Según los datos de la empresa, asistieron al festejo 7.113 espectadores.
Gran corrida de toros de la ganadería de Toros El Torero. Para todos esos críticos del 7 hoy han tenido un clarísimo ejemplo, de que no hay confundir kilos con trapío. Hoy se ha presenciado una corrida de enorme seriedad, con buenas hechuras y buenas caras, astifinos, cinqueños y han tenido un peso medio de 528 kilos.
Pero la de El Torero no fue solo fachada. La corrida, en general, mantuvo el interés, se movió y sorteó un par de ejemplares de triunfo claro. Fueron precisamente los que abrieron y cerraron plaza, los más imponentes del sexteto. Ambos cumplieron en varas y rompieron a embestir en el último tercio con casta, nobleza y transmisión.
Mejor corrida esta que la lidiada en la pasada feria de San Isidro, ¿por qué? La ganadera lo sabrá, pero a esta humilde aficionada la da que pensar que pudieron influir dos factores, la de mayo era cuatreña y la torearon figuras…que cada uno saque sus propias conclusiones.
El 15 de agosto, Virgen de la Paloma, casi siempre sucede algo destacable en el ruedo de Las Ventas, y a todos nos vienen recuerdos de esa fecha como la actuación de Ureña o de Juan Ortega... en cambio hoy el recuerdo solo será por los toros, porque los toreros no estuvieron a la altura y se les fue una grandísima oportunidad de haber conseguido un éxito que hubiera dado un empujón, tan necesario, a sus trayectorias.
Abría el cartel el confirmante Lama de Góngora, quien apuntaba como novillero, pero como matador se ha venido a menos. Toreo posmoderno, es decir, ventajista. Desaprovechó al mejor toro de la tarde, Gustoso, bajo, bien hecho, serio, que no tuvo celo en el capote pero que, cuando embestía, metía la cara con clase. Mejoró con su paso por el caballo. Tuvo prontitud y repetición. La codicia le desbordó salvo en una tanda de naturales. Una faena excesivamente larga y pesada y con muchos enganchones. Innecesaria. A este tipo de toros con veinte muletazos se le corta las orejas, no se necesita más y lo demás resulta redundante.
El cuarto de la tarde fue otro toro bien hecho, fino, largo y muy serio de cara, enseñando las palas, al que recibió Lama de Góngora en los medios con una larga cambiada. Pese a la tendencia que tenía el animal de desentenderse, cuando embestía, lo hacía humillando. No terminó de estar a gusto y de acoplarse Lama de Góngora a las embestidas de Simpático.
El segundo de la tarde, melocotón, más alto, feote, serio de cara que tuvo buenas intenciones pero que acusó la falta de fuerzas. Lo recibió a portagayola Rafa Serna para seguir con unas buenas verónicas por ambos pitones. En el tercio de varas se empezó a apreciar que el toro iba a menos. Faena de muchos pases y voluntad sin calar en el tendido. Ante el quinto, más mansote y rebrincón se movió siempre a la defensiva y con la cara muy suelta, Serna estuvo plan pega pases sin acoplarse ni con ajuste, muy vulgar.
Molina anduvo firme ante el incierto tercero, muy bajo, fino y con cuello. Buen toro en conjunto y con movilidad curiosamente de la buena. El Albaceteño estuvo a veces mal colocado, atropellado, buscando el aplauso fácil del toreo de rodillas destacando únicamente en una tanda en redondo. Un animal con veinte arrancadas para cortarle realmente las orejas.
Lo mejor de su actuación, sin duda, el manojo de verónicas con las que recibió al último de la tarde. Gran toreo de capa y lo más aplaudido de la corrida. Molina clavo los pies en la arena, metiendo los riñones y hundiendo el mentón para rematar con una media de categoría. Enhorabuena torero y gracias. El animal llegó a la muleta con prontitud y recorrido. En los medios lo sometió de rodillas con la mano derecha y fueron sucediendo las tandas con la importante e incansable embestida que el morlaco transmitía repitiendo por abajo. De hecho, el animal no quería ni un muletazo por alto, como bien le vociferó nuestro presidente de honor, ya que con la casta que tenía a punto estuvo de ocurrir un percance e irse a talleres.
La faena sin llegar a redondear fue entregada y sino es por el mal uso del acero, hubiera tocado pelo.
Gran tarde de toros hemos vivido porque triunfó por encima de las espadas el verdadero protagonista de este espectáculo: el toro. Una pena que los de luces no supieran aprovechar esta oportunidad. Se acordarán.