DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
6 toros de Núñez del Cuvillo, bastante de ellos justos de presencia. Variada de comportamiento. El 4º de la tarde un animal que paso por el tercio de varas, desapercibido, en la muleta saco una gran calidad y bondad, pero falto algo más de casta. Por el contrario en 5º lugar salió un animal que tuvo más movilidad y raza, exigiendo un toreo poderoso y con mando, que el espada sevillano no se lo proporciono. Del resto de animales fue predominante la falta de casta y raza.
Alejandro Talavante (Blanco y plata remates negro) Silencio estocada desprendida de colocación. Dos orejas tras aviso estocada contraria de colocación.
Juan Ortega (Azul cielo y oro) Silencio tres pinchazos y una estocada trasera de colocación. Silencio tras aviso estocada trasera de colocación, precedida de un pinchazo.
Tristán Barroso (C. Alternativa) (Azul marino y oro) Silencio 2 avisos, estocada desprendida de colocación, precedida de un pinchazo bajo. Silencio aviso, estocada desprendida de colocación, precedida de un pinchazo bajo.
Presidente: Pedro Fernández Serrano: muy excesiva la vuelta al ruedo al cuarto toro de la tarde, en el tercio de varas, pasó desapercibido. Con la concesión del doble trofeo a Talavante, me falto algo de toreo de capa y la estocada cayo un poco defectuosa. Muy desafortunado debut en el palco venteño.
Tercio de varas: nada destacable del juego de los animales con los del castoreño-
Cuadrillas: en el sexto de la tarde dejo dos buenos pares Matheu Guillen, saliendo a saludar al tercio.
Público: tarde soleada y agradable. “Lleno de no hay billetes”. Por la mañana estuvo lloviendo con bastante fuerza, la lona no estaba puesta. Pero a media tarde salió l sol y lo operarios realizaron un gran trabajo, arreglando el ruedo
1º G. NC – TB – 01/21 – Ventoso – colorado ojo perdiz – 528kg – 224
En el primer encuentro con los del castoreño la res fue al relance, por el contrario, en el segundo fue puesto de largo y acudió galopando. En ambos, no hizo una pelea a destacar en el peto, saliendo incluso astillado del primer encuentro del pitón izquierdo.
En la muleta, embestía con bondad, sobre todo en las primeras series se arrancó de lago galopando. Pero se vino bastante a menos, parándose y aplomándose. Le falto mucha más casta y raza, a la hora de tomar los engaños.
2º G. NC – AT – 10/20 – Encendido – castaño de capa – 515kg – 89
Muy mal presentado, para un coso como merece Madrid. No realizo una pelea destacable, en ambos encuentros con los del castoreño, dejándose dar. El picador midió bastante el castigo, no excediéndose, dada la justeza de fuerzas de su oponente.
El toro no decía nada en las embestidas, falto de casta. Aparte de dar síntomas de no estar sobrado de fuerzas, siempre embestía tirando algunos derrotes y las manos por delante.
3º G. NC – JO – 11/21 – Niñato – colorado ojoperdiz – 515kg - 126
No realizo una pelea destacada en varas. Incluso tampoco se podían exceder, ya que perdió en varias ocasiones las manos, dando síntomas de no estar sobrado de fuerzas.
Llego al último tercio, bastante venido a menos. Totalmente vacío por dentro, muy falto de casta y raza.
4º G. NC – AT – 11/21 – Ganador – colorado chorreado verdugo – 552kg – 80
Al inicio del tercio de varas, realizo un amago de marcharse al picador reserva. En ninguno de los dos puyazos, realizo una pelea a tener en cuenta. Incluso termino aliviándole el castigo y del segundo encuentro termino saliendo suelto.
En la muleta el animal embistió con una gran calidad y bondad. Sin realizar ningún extraño, en definitiva, el oponente ideal que buscan los toreros. Pero le faltó mucha más casta, para que su comportamiento fuera destacable y transmitir más a los tendidos. Se le premio con la vuelta al ruedo, sin venir a cuento.
5º G. NC – JO – 11/20 – Encumbrado – jabonero de capa – 517kg - 9
La res paso desapercibido por el tercio de varas, en los dos encuentros. En el primero de ellos acudiendo al relance y del segundo saliendo suelto, dando síntomas de mansedumbre.
Ya con la muleta en mano, en las primeras series el animal repetía con casta y raza, exigiendo cierto dominio y mando. El espada sevillano, no lo vio claro en ningún momento, viniéndose a menos al final.
6º G. NC – TB – 11/20 – Tabacalero – negro listón – 525kg – 14
Le dejaron dos puyazos traseros de colocación. No se empleó en ninguno de ellos, incluso terminaron aliviándole el castigo, levanto la vara.
En el último tercio en las primeras series demostró cierta casta y raza, pero le faltó un poco más de entrega, aparte de algo más de dominio por parte del espada. Se terminó viniendo a menos en su condición, sobre todo cuando le acortaron las distancias.
Hoy comenzaba el que se ha considerado como una “feria histórica” por parte de los gestores, ya que antes del inicio del ciclo tienen garantizadas más de una decena de llenos completos. No podemos negar que esa afluencia de público de aluvión no garantiza un grado mayor de exigencia y seriedad en el espectáculo, como bien reflejado ha quedado en el día de hoy.
Como ya pudimos ver el año pasado con la puerta grande de Talavante en el primer festejo, en este todavía se ha acrecentado más. Con un palco servicial, a los intereses de las elites y “taurinos”, ha concedido una vuelta al ruedo a un animal noble, pero que rozada la sosería y la bobería, en definitiva, lo que es considerado como el toro del S. XXI. Donde lo último que se tiene en cuenta la faena de muleta, obviando el juego realizado el tercio de varas incluso dando síntomas de mansedumbre. Al finalizar el festejo en los corrillos que hacían los aficionados, destacaban más la condición del quinto animal.
No podemos permitir los aficionados una vuelta al ruedo a un animal que lo único por lo que destaca fue la bondad en el último tercio. Cuando solo destacas la bondad, el siguiente paso es la mansedumbre y el descastamiento de tu vacada. Un animal que, en los primeros tercios, especialmente el de varas, paso “sin pena, ni gloria”, incluso saliendo suelto del último encuentro con los del castoreño. Pero lamentablemente este es el único toro, que quieren la mayoría del entramado taurino. Y cuando un animal medio arrea en varas, es masacrado por los varilargueros, bajo las órdenes de los espadas.
Abría cartel el confirmante Tristán Barroso, que se presentaba en el coso festejo después de tomar la alternativa el año pasado en tierras francesas y que luego tuvo algunas oportunidades en cosos de cierta relevancia. Con su primero un animal que en las primeras series se arrancó de largo galopando, el joven espada lo estuvo luciendo y dando algunos con cierta templanza, pero si obligarle nunca por bajo, ni ceñírselo, aparte del ya habitual inicio de rodillas. Después ya comenzó a alargar bastante la faena, con su oponente venido a menos. Acorto las distancias, llegando a escuchar dos avisos presidenciales.
Con el que cerraba plaza, que tomo los engaños con un punto casta, pero al que le falto un poco más de entrega. En este, aunque tuvo también ganas de agradar, se le notaron un poco sus carencias, típicas de su poco rodaje en la profesión. Le falto más dominio y mando, ante un animal que también se vino un poco a menos, cuando decidieron por acortarle las distancias.
El más veterano del cartel Alejandro Talavante, que como el año pasado abrió la Feria de San Isidro, ¿Dónde se encuentra el relevo generacional del que tanto se habla? Con su primero, bastante justo de presencia. No decía nada a los tendidos, embestidas tirando la cara alta y las manos por delante, dando síntomas de su no estar sobrado de fuerzas. Talavante se limitó a darle diferentes series por ambos pitones, pero limitándose a acompañar las embestidas, sin ningún calado en los tendidos.
En el cuarto de la tarde, fue donde apareció el delirio y el esperpento. No vimos nada de toreo de capa, por parte del espada extremeño. Solo destacar un quite de Juan Ortega, propino unas chicolinas de bella factura, rematado con una media verónica. Ya con la muleta en mano, comenzó con unas series con la mano derecha, en las que ya se comenzó a ver la calidad con la que iba embestir, Talavante en estas primeras no le quiso obligar mucho en su viaje, solo destacaron dos buenos trincherazos. Donde sí que subió la faena un poco más en intensidad, fueron en tres series al natural, donde le estuvo corriendo muy bien la mano, con bastante templanza, pero en las que seguía faltando un poco más de cargar la suerte y profundidad en los muletazos. Estuvo variado en los remates de las series y en unos bellos obligados por bajo para concluir su actuación.
Se le premio con las dos orejas, de manera totalmente incompresibles. Ya que no vimos nada de toreo con el capote, en la muleta dejo buenos lances al natural y algunos detalles más, pero falto redondez. Y la estocada tampoco termino de caer en todo lo alto. Al igual que el animal que también se le dio una vuelta ruedo, sin venir a cuento.
Cerraba cartel el sevillano Juan Ortega, que todavía sigue buscando el camino para reconducir su carrera. En primer lugar, se topó con un toro que estaba justo de fuerzas en los primeros tercios, bastante venido a menos en el último tercio. Ortega a pesar de la condición de su oponente, lo quiso probar en tres series con la mano derecha, pero no resulto nada posible.
Con el quinto de la tarde, hay que destacar un bello inicio de faena con unos obligados por bajo con la rodilla flexionada, con un animal que dio síntomas de que iba tener opciones. Pero en las primeras series, en las que exigía un toreo poderoso y con mando, no lo vio claro en ningún momento. Le estuvo enganchando bastante la franela, debiendo hacer una revisión de su forma de torear, adaptándose a la condición del animal que tiene delante.
En definitiva, una tarde de inicio, que esperemos no sea la corriente a lo largo de todo el serial. Sino la debacle y categoría del coso, que ya se encuentro en una situación grave, será la puntilla que le queda.
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