DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Sábado 20 de junio del 2026 (Nocturna). Se lidiaron 4 toros de Valdefresno y 2 remiendos de Couto Fornilhos (1º, 6º). Algunos de ellos bastante justos de presencia, incluso para un coso de primera categoría. De comportamiento variado, aunque ninguno termino de destacar, predomino la falta de casta y raza. Incluso algunos de los del hierro titular dieron claros síntomas de mansedumbre.
Juan Pablo Sánchez (verde botella y oro) silencio y silencio.
Cristian Pérez (azul celeste y oro) oreja y vuelta ruedo 1 aviso.
Alejandro Peñaranda (tabaco y oro) silencio y silencio 1 aviso.
1º G. CF – JPS – 01/22 – Hospede – negro listón bragado – 556kg - 15
El toro no se empleo en ningún momento, ante los dos puyazos traseros recibido. Incluso del segundo de ellos, termino saliendo suelto manseando. En el último tercio la res en las primeras series con la mano derecha se dejo con cierta calidad, pero sin romper nunca del todo. Luego se comenzó a defender, tirando la cara alta y las manos por delante, viniéndose muy a menos.
2º G. VF – CP – 12/20 – Pomposico – negro bragado meano axiblanco – 598kg - 28
Le dejaron un primero puyazo trasero y bajo de colocación, que se vio obligado a rectificar. Luego en el segundo alivio pronto el castigo, limitándose a meterle las cuerdas. En ninguno de ellos, termino de arrear debajo del peto. A la faena del último tercio, llego sin entrega ni terminar de romper, faltándole más casta y raza. Aparte de realizar claros amagos de querer rajarse a los terrenos de tablas.
3º G. VF – AP – 11/21 – Marques – colorado ojoperdiz – 574kg - 29
En los primeros tercios, hubo bastante desorden en el ruedo, con tres entradas en los del castoreño, en el segundo de ellos en el reserva. De los dos primeros puyazos, salió huyendo de manera clamorosa. Esta mansedumbre la continúo manifestando. En la zona de chiqueros, embistió un poco más, pero siempre defendiéndose.
4º G. VF – JPS – 12/20 – Cigarro – carbonero coletero – 539kg - 19
Paso muy desapercibido por el tercio de varas, dejándose dar ante el castigo recibido. En la segunda de ellas, acudió al relance. En la muleta, se movió, pero sin transmitir nada a los tendidos. Le falto mucha más casta y raza, a la hora de tomar los engaños.
5º G. VF – CP – 11/21 – Lirio – negro de capa – 581kg - 11
En ambos encuentros con los del castoreño la res fue puesta de largo, acudió un poco remisa y sin mucha alegría. Pero en la primera vara, arreo en el peto empujando bastante bien, ante el buen puyazo dejado por Santiago Pérez. Por el contrario en el segundo ya alivio bastante más el castigo propinado. Llego al último tercio, con bastante movilidad, exigiendo que lo llevaran toreado y sometido por bajo. Al final en su querencia de tablas, se vino a menos.
6º G. CF – AP – 10/21 – Monteso – negro salpicado – 541kg - 67
Empezó marcando una gran mansedumbre, con un picotazo, saliendo suelto al sentir el hierro. Luego le dejo dos puyazos traseros de colocación, en los que la res no se empleo ante el castigo recibido. Ya el animal dio síntomas de tener calidad y bondad en sus embestidas, en las primeras series. Viniéndose a menos en su comportamiento.
Presidente: Juan Carlos González Carvajal: se lidiaron algunos animales impresentables para un coso como merece Madrid. En el segundo de la tarde se excedió a la hora de dar la oreja, la faena no fue para tanto, incluso hay dudas que hubiera petición mayoritaria. En el quinto por contra hizo bien en no atender, la leve petición de oreja.
Cuadrillas: en el quinto de la tarde, un toro que arreo en la primera vara, le dejo un buen primer puyazo Santiago Pérez.
Público: noche calurosa, hoy se ha iniciado una ola de calor, prácticamente en toda España, que va durara varios días. Un poco más de un cuarto de plaza.
Con el cierre el domingo pasado del ciclo isidril, con un diluvio universal, esperábamos que limpiara lo desdibujado que había resultado serial venteño. “Pero nuestro gozo, en un pozo”. La cosa comenzó ya mal por la mañana con el anuncio del remiendo de la corrida titula. Ya hemos perdido la cuenta, las que llevamos en esta temporada. ¿Seguirán excusándose en las lluvias de la primavera? ¿Cuándo podremos escuchar las explicaciones de los veedores de la empresa que reseñan los encierro?, ¿Qué los lleva a los equipos veterinarios para aprobar una corrida indigna de presencia para un coso como este? Todas ellas eran cuestiones que se planteaban los aficionados a la entrada a la plaza y a que todavía estamos buscando una respuesta.
El atractivo que tenía el cartel de esta tarde, era volver ver al albaceteño Cristian Pérez, que el pasado mes de marzo dejo una grata impresión con el encierro de Dolores Aguirre, antes del grave percance sufrido. Todo ello fue reconocido por los aficionados madrileños, sacándole a saludar al tercio, después del paseíllo. Esto puede quedar como apunte, para los que tachan al aficionado de falta de sensibilidad taurina. Pero este premia la entrega total por parte de los de luces, no los triunfalismos baratos que hemos vistos a lo largo de todo el mes de mayo. Hoy ha vuelto a puntuar y esperamos que sirve para volver ponerse el traje de torero.
Volvía a Madrid el mexicano Juan Pablo Sánchez, que el año pasado ya le pudimos ver realizando el paseíllo en los festejos del desafío del mes de septiembre. Con su primero un animal que se dejo al inicio por el pitón derecho. El espada lo estuvo llevando con cierta templanza, pero sin ningún tipo de apreturas, colocado muy al hilo del pitón. Luego por el pitón izquierdo, comenzó a tirar derrotes y las manos por delante, el diestro se desconfió bastante, dejándose enganchar mucho la muleta. Lo mato de una media estocada trasera y tendida de colocación, que fue suficiente para que su oponente, se echara.
Con el cuatro de la tarde, comenzó con unos lances a una mano obligados por bajo con una rodilla en tierra. Después le propino un gran número de series, pero con muy poco que llevarnos a la boca, ya que se contagio bastante de la sosería de su oponente. Lo volvió a matar de una media estocada trasera de colocación, pero en esta ocasión sí que fue necesario un golpe de verduguillo.
El albaceteño Cristian Pérez con su primero, expuso con el capote en un quite por saltilleras. En el primer lance de ellos, dejándoselo llegar de largo, el toro le sorprendió colándosele. Pero él no se amilano en ningún momento y le propino tres ajustadísimas, rematado con una revolera invertida. Durante la faena de muleta, después de brindar al equipo médico por como l trataron el pasado mes de marzo. Comenzó de manera vibrante con dos ajustados lances por la espalda, al hilo de las tablas del tendido 9, rematado con un pase del desprecio y otro de pecho. Luego la actuación bajo bastante en intensidad, ya que aparte de que el animal no tenía mucho dentro. No lo termino de ver claro en ningún momento, acompañando las embestidas de su oponente. Lo que si debemos destacar fue el estoconazo en todo lo alto, en la suerte contraria, que fue suficiente para que cayera sin puntilla.
Se le premio con una oreja, con ciertas dudas de que hubiera petición mayoritaria. Es verdad que expuso mucho con el capote en el quite por saltilleras y lo mato de un estoconazo. Pero con la muleta, realizo muy poco a destacar. Con la vuelta al ruedo hubiera sido suficiente.
Después de brindar el quinto toro al público, para mí se equivoco en el planteamiento de faena. Ya que en lugar de comenzar sometiéndolo y pudiéndolo por bajo, se marcho a los medios, para darle una serie de derechazos, dejándoselo llegar galopando. En el tercer el animal se le coló de manera muy fea, quedándose bastante mareado por la caída sufrida. Se lo llevaron a la enfermería, pero después de verle que no llevaba nada, volvió al ruedo.
Ya mas recuperado volvió a la cara del animal y le propino lances de cierto merito, ante un animal que tampoco era sencillo en su comportamiento. Es verdad, que a medida que iba avanzando la actuación, el toro se vino a menos, parándose y aplomado. Concluyo con unas ajustadas manoletinas, antes de dejarle una media estocada, precedida de dos pinchazos. Se quedo en una vuelta al ruedo, después de una leve petición que no venía a cuento.
El tercer espada de la tarde, era el joven Alejandro Peñaranda. Fue muy complicado plantearle faena, ya que el animal manifestó una gran mansedumbre desde el inicio. Se vio obligado a abreviar retirándose a por los aceros. Acabo con él, de una media estocada trasera y desprendida de colocación.
En el sexto de la tarde, comenzó de rodillas con tres lances por alto. Después lo estuvo llevando con cierta templanza y calidad, en las primeras series por ambos pitones, pero falto quizás un poco mas de profundidad y hondura. La res tuvo calidad y bondad, faltándole un poco mas de raza y acometividad. Lástima que el animal se viniera un poco a menos y la actuación bajo un poco en intensidad. Lo mato de una estocada entera trasera y baja de colocación, precedida de un pinchazo.
Esperamos que la actual empresa tenga muchísimo más cuidado con la materia prima de este espectáculo, que es la lidia de un toro serio, integro y de la categoría del ruedo al que sale. Cuando todo esto falla, nuestro coso de Madrid empequeñece y la tauromaquia se resiente. Por mucho que por parte del sistema, nos quieran vender que el toreo está de moda y acude mucha juventud.