En las tertulias de nuestra Asociación, hemos tenido el placer de contar en esta tercera del ciclo, con un ganadero de bravo de postín, con D. José Joaquín Moreno de Silva, ganadero de Saltillo, en su cuarta comparecencia en nuestros actos. Con su cortesía y singular simpatía, ha respondido a las cuestiones que los miembros le han requerido, y de las que entresacamos los siguientes puntos, que nos han parecido interesantes.
“Ser ganadero es muy difícil”
A las sempiternas dificultades que tiene que afrontar el ganadero de bravo que enturbian la viabilidad de su explotación, costes de la producción, cambios normativos medioambientales, exigentes inversiones sanitarias, reajustes tras la pandemia que todavía hoy arrastramos, se plantea los problemas para encontrar personal auxiliar especializado. La falta de relevo generacional, que tiene un origen social, cultural y económico; el poco interés de los jóvenes en el sector ganadero, el cada vez mayor alejamiento de la sociedad del campo y su preferencia por la vida en la ciudad y la precariedad de los salarios, está amenazando el futuro de estas explotaciones. Afortunadamente nuestro invitado hoy por hoy no tiene que hacer frente a esta dificultad.
“En Madrid parra salir por la Puerta Grande el torero, tiene que cortar tres orejas”
Antigua reivindicación de nuestra Asociación, inviable por el momento, pues el actual Reglamento Nacional no recoge esta exigencia. Debemos pensar plantear al Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, la viabilidad de estudiar el asunto, buscando una normativa de esta para solucionar una antigua reclamación de los aficionados.
En cuanto al corte de orejas, no vemos, algunos, necesario cortar apéndices para señalar el éxito del torero, basta con las medidas que se aplicaban hasta principios del siglo pasado, palmas, aplausos, ovación, salida al tercio y vueltas al ruedo, en pos de recompensar el entusiasmo del público, que bien se puede manifestar arrojando al ruedo abanicos, flores y sombreros, o agitar pañuelos, sin que ello implique la solicitud de petición de despojos. De esta forma, dispensaríamos al presidente del festejo de escrutar al público para la concesión de orejas, y por tanto ser motivo de protestas, tanto más cuanto no hay norma fija y si criterios diferentes, al no ser siempre los mismos equipos presidenciales. Por otro lado, mutilando al toro al despojarle de su apéndice orejil, la cabeza pierde su ostensible procedencia y no se puede conservar en la disecada de un toro notable. Tendríamos que escrutar la opinión de los “taurinos”…
“He estado doce años con las figuras… y no quiero estar”
Nuestro invitado relató anécdotas con las llamadas “figuras”, acaecidas con el hierro de su padre D. Alonso Moreno de la Cova, que dado su peso en las ferias imponen sus gustos, rechazando la divisa que no se pliega a sus exigencias cuando no le ofrecen un toro con el “son” apetecido. No creo que con su actual, el de Saltillo, se acerquen a él, no solo por el terror que les produce esta ganadería, sino que además, dada la seriedad y ética de nuestro invitado, como bien dejó claro, no se sometería a los desmanes que exigen.
Hoy en día, también, las “figuras” demandan esas corridas juntitas, de determinadas casas ganaderas, donde buscan animales de pastueña embestida, con el hocico por los suelos, de poco puyazo; dejarlos crudos, nos cuentan esos gacetilleros de nuestros tiempos; dispuestos a seguir la muleta no con la bravura exigida, sino con la bobaliconeria con la que nos quieren hacer tragar.
“Hay que saber administrar la casta, la bravura, la raza y la movilidad”
Cuantas reglas se pueden dar para el ejercicio de la difícil profesión de ganadero de lidia.
D. Joaquín nos comentó el equilibrio que él busca en su toro, alejándose del burel standard, de la monotonía en la que ha caído la fiesta hoy, como bien nos demostró esta temporada a los aficionados de Madrid.
“Hay que venir a Madrid con toros cinqueños, porque la Plaza de Las Ventas exige un riguroso trapío, mucha caja, y el toro con esa edad tiene mayor remate”
Como disfrutamos los aficionados y miembros de esta ATM, cuando oímos por boca de un prestigioso ganadero como D. Joaquín esta afirmación, que nos reafirma en una solicitud que llevamos décadas demandando. ¡En Madrid “cinqueños”!.
“El baremo de los picadores es muy bajo, apenas saben montar a caballo”
El toro encastado de Saltillo, con su casta, fiereza, potencia, genio y bravura, cuando afronta el tercio de varas, precisa de un buen profesional a lomos del caballo para que no se vea dañada ni desperdiciada toda la esencia y calidad proveniente de su linaje y crianza.
Los aficionados debemos exigir de empresa y autoridad el mayor rigor en su consecución.
Esta ATM está en plena reivindicación del asunto, en constante contacto epistolar, con los responsables. Deberemos ser firmes en la insistencia. “Lo pierden ellos y nosotros” le decía su padre a D. Joaquín, al relato de la actitud de los picadores.
“Poner fundas es una manipulación, ¿pero?..
¡Ah! las fundas. Un gran número de ganaderos que han pasado por nuestras tertulias, han justificado el empleo de las mismas, principalmente, como en este caso, por la ausencia de bajas que anualmente se le producían, más con un ganado tan belicoso como el suyo. Como en otras ocasiones hemos comentado, es imprescindible poner orden y por tanto normativa en un acto que se presta a la sospecha y realización de determinadas tropelías que indudablemente se producen.
“En México los toreros son de mi edad, y se están lidiando erales. México está en la amargura”
Desoladora sentencia de D. Joaquín, conocedor de la tauromaquia y su actual estado en nuestro hermano país, que afronta tiempos muy convulsos, en lo que a nosotros nos ocupa.
Esperemos que Diego San Román, que nos deleitó en su confirmación en San Isidro, Isaac Fonseca, Juan Pablo Sánchez, Ernesto Javier Calita o el próximo matador Bruno Aloi, y el novillero Emiliano Osornio, que con las directrices de su actual apoderado, Curro Vázquez, sean capaces de elevar aquí su torería, para trasladarla al país azteca.
“Lo malo es que tienen razón”
Cerraba la tertulia el Sr. Moreno de Silva, con la simpatía y sinceridad que tuvo en toda su intervención y con cierta socarronería, nos contaba el comentario que le hacía su padre, cuando recibía las protestas del tendido 7.
Gracias ganadero, y aquí esperamos, con gran ilusión y expectación su corrida, la posible novillada, y su toro en la concurso, la próxima temporada.
Destacar la presentación de nuestro vocal D. Alberto González Ramírez, un relato preciso de una ganadería histórica.
Mi recuerdo para D. Pedro Gómez Ballesteros, veterinario de la Plaza de toros de Las Ventas, y gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la CAM del 2000 al 2010.
Profesional íntegro, eficaz y discreto en una institución que siempre ha despertado polémica. Descanse en Paz.