DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Corrida in Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías. 27ª del ciclo de San Isidro. Corrida fuera de abono. Se registró un “No hay billetes” con huecos en las andanadas en tarde soleada y calurosa.
Se anunciaron 3 toros de Toros de Cortés y 3 de Domingo Hernández. Fueron devueltos por manifiesta falta de fuerzas 2º de Toros de Cortés, 3º y 5º de Domingo Hernández. En su lugar se lidio un toro de Victoriano del Río (2º Bis), 1 de Domingo Hernández (3º Bis) y uno de El Torero (5º Bis).
En general justos presentación, blandos y descastados a excepción de 4º bis y 5º bis, precisamente los que se salvaron de la quema ofreciendo mayor interés en su comportamiento.
Borja Jiménez como único espada, de blanco y oro. 1er toro: estocada trasera. (Palmas). 2º toro; estocada atravesada (Silencio). 3er toro; estocada en buen sitio (Silencio) 4º toro; Media estocada y descabello (Vuelta al ruedo tras aviso)). 5º toro; 4 pinchazos y media estocada (Saludos tras aviso). 6º toro; estocada (Silencio).
Presidente: D. José Luis González González. Bien en líneas generales. Acertó en la devolución de los 3 toros por manifiesta falta de fuerzas retrasando alguna decisión más de lo debido. Aguantó la petición de oreja en el 4º ante la insuficiente y festivalera petición.
Suerte de varas: En línea con el resto de la feria, la suerte de varas supuso un mero trámite. Durante toda la tarde se obvió la colocación de los toros en suerte, yendo algunos al relance y otros dejándolos por allí a su aire donde buenamente se quedaban.
Todos los toros tomaron 2 puyazos leves en general sin emplearse. A comentar en lo positivo la colación de la puya en los 2 encuentros de Alberto Sandoval y en lo negativo los puyazos muy traseros de Ignacio Rodríguez en el 6º.
Cuadrillas: Poco contenido en el apartado de las cuadrillas en una tarde en la que no lucieron especialmente.
1- CAPUCHÓN Nº 109 de la ganadería de Domingo Hernández. Negro listón chorreado en morcillo de capa, 539 kg y nacido en 01/22. Bajo, en el límite de presentación. Tomó 2 puyazos sin emplearse. Colaborador en la muleta. SILENCIO
2 - BISONTE (1er sobrero) Nº 175 de la ganadería de Victoriano del Río Negro listón de capa, 598 kg y nacido en 02/22. Agradable por delante, pero con cuajo. Sin emplearse en el caballo dejándose pegar y saliendo suelto en la 2ª entrada. Se dañó al inicio de la faena imposibilitando el juicio en su comportamiento en el último tercio. SILENCIO
3 - APOSTANTE (2º sobrero) Nº 167 de la ganadería de Domingo Hernández Negro listón de capa, 547 kg y nacido en 11/21 Impresentable. Sin cara, chico, sin remate, sin pechos… Un toro de Alicante. Blandeó durante toda la lidia pasando por el trámite del caballo y embistiendo en la muleta sin trasmisión. LEVES PITOS
4 - SOLEARES Nº 185 de la ganadería de Cortés Negro listón, bragado, meano de capa, 566 kg y nacido en 02/21. Serio, cornidelantero y cuajado. Acudió al relance tratando de empujar en el 1er puyazo desistiendo rápido. En el 2º apenas se empleó. En la muleta respondió por abajo en la 3ª serie, única en la que Borja Jiménez le obligó, y desde ahí ya se vino a menos. SILENCIO
5 - MILICIANO (3er sobrero) Nº 71 de la ganadería de El Torero Negro listón de capa, 532 kg y nacido en 02/21. En tipo, ofensivo por delante, veleto y astifino. El único toro que quiso emplearse en el caballo metiendo riñones al inicio del primer puyazo, pero acabando la pela con un pitón. En el 2º le tapan la salida y cumple en la pelea. Con interés y recorrido en la muleta. PALMAS
6 - SOÑADOR Nº182 de la ganadería de Cortés. Negro listón chorreado en morcillo y bragado de capa, 583 kg y nacido en 09/21. Cornialto, algo basto y feo. No se empleó en el caballo siendo picado muy trasero lo cual pudo también condicionar su comportamiento. Sin historia en la muleta. SILENCIO
La tarde en solitario tenía tintes de reivindicación. Pero pocos veían sentido a una encerrona de Borja Jiménez en esta feria. Y menos con estas ganaderías. Borja se hizo un hueco en el escalafón con otro tipo de toro. No con esto.
Un torero que llamó a las puertas de la afición en 2024 cuando culminó una Puerta Grande en Otoño con 3 orejas frente a la de Victorino. Aquel fue su cénit, y desde entonces emprendió un camino hacia la vulgaridad de difícil vuelta a atrás.
El principio y final de la tarde estuvo en la elección de los toros. Animales de ganaderías de esas llamadas de “garantías” como dicen los taurinos del sistema. Escogidos en el límite de la presentación, de hechuras dispares y de escasa fortaleza. Con ese toro en Madrid hace 30 años el petardo era seguro, hace 20 era probable, pero hoy en día, si no es por la espada, Borja Jimenez acaba sacado a hombros por el público verbenero que ha venido inundando la plaza durante toda la feria.
No hubo toreo de capa que reseñar. 3 recibos a Porta Gayola sin sentido. Mucho menos en una encerrona donde tomas un riesgo exento de premio en Madrid.
La primera parte de la corrida transcurrió sin pena ni gloria. Un primer toro de Domingo Hernández que mostró nobleza y colaboración, pero de poco interés en sus embestidas dejó el primer acto en blanco.
El 2º de la tarde, con el hierro de Cortés fue el 1º de los 3 toros devueltos saliendo en su lugar un sobrero de la misma casa ganadera, pero con el hierro de Victoriano del Río. Pasó de puntillas en los primeros tercios, dañándose al inicio de faena. Acabó echándose, obligando a trabajar al puntillero de la plaza.
En el 3º (2º sobrero del festejo) llegaría el culmen del sinsentido ganadero. Allí salió un animal de Domingo Hernández con un trapío impropio. Sin cara, sin pecho, sin morrillo, sin remate, sin nada… ¿Cómo es posible que, primero se embarque por veedores y ganaderos, y después se apruebe por la autoridad semejante bicho en Madrid?
La lidia transcurrió entre las más que justificadas protestas del respetable de las que no se escapó el propio Borja Jimenez. Cuando te traes los toros debajo del brazo eres responsable de lo que sale por toriles.
En el 4º parecía que el público se reenganchaba al festejo. Un toro muletero que sirvió para que el de Espartinas desplegara varias series en las que en ningún momento enganchó el muletazo para soltarlo.
Solo obligó al toro de verdad en una serie en la que Soleares respondió al mando. Pero hasta ahí le llegó el fuelle. Despenó al toro de media estocada y descabello, pero si entierra la espada cae la primera orejita. La petición fue débil y dio la única vuelta al ruedo de la tarde.
El último del lote de Domingo Hernández también fue devuelto. ¿Qué pintaba aquí este hierro? En su lugar salió un toro serio de El Torero, en la línea (buena) del lote lidiado el pasado 15 de mayo. Fue el más interesante de juego. Cumplió en el caballo y mantuvo cierto interés en la muleta. Allí se volvió a encontrar un toreo vulgar, siempre en la oreja del toro. Abusa Borja Jimenez de la noria cada vez más en su camino hacia la vulgarización total de su toreo.
Solo consiguió lucimiento en una serie estimable por el pitón izquierdo tirando del toro por abajo donde el de Lola Domecq sacó su codicia. Cerró la faena en 2 últimas tandas metiéndose en los terrenos del toro. Fue el único momento de la tarde donde se le vio arrebatado y metido de verdad. Ya era tarde. Para colmo falló a espadas empeñándose en matar en la suerte contraria y se esfumaron las opciones de triunfo, que, en caso de serlo, habría sido barato. Y la tarde acabó ahí ya que el 6ºº tuvo poca historia.
Ojalá recuperemos a ese Borja Jimenez fresco, encajado y mandón de hace 2 años. En las manos de Julián Guerra no parece fácil. Hemos pasado de aquello a un torero que cuanto más torea más avanza hacia la vulgaridad.
Fracasó la reivindicación. Fracasó el órdago. Un órdago al sistema, pero con el sistema.
Haga clic encima de cada imagen para poder ampliarla.