Domingo 15 de marzo de 2026.
Después del desayuno volvimos al autocar, la cita era a las 10,30, que cumplimos escrupulosamente. La finca Castillejo de Huebra, el rio Huebra remata el nombre de la ganadería y parte en dos la finca, se ubica en el término de La Fuente de San Esteban, Nos recibió Fernando de Patrocinio, marido de María José Majeroni Sánchez Cobaleda, expresando que él era ganadero consorte. Nos reunió a nuestra llegada ante la atenta mirada de un grupo de eralas, que sin ninguna protección nos observaban en la distancia. En su presentación mostró un don de palabra y un discurso cargado de conocimiento sobre el campo bravo salmantino, de la fiesta en general y de su ganadería en particular. Expresando que los ríos Huebra y Yeltes acogen en sus recorridos a muchas ganaderías del campo charro, dando nombres y detalles sobre cada una de ellas. Actualmente la sangre que corre por las venas de su ganado es de Murube, en la línea de Antonio Urquijo vía Sepúlveda de Yeltes.
Nos instalaron en dos galeras para visitar los distintos cercados de una finca extensa, bonita y bien cuidada. Nos mostraron con detalle los distintos cercados y lo que cada uno encerraba, desde los erales-eralas, vacas de vientre con el semental al cuidado de sus hembras, novillos, los toros de saca, donde se encontraban los animales que se lidiaran en Las Ventas en un desafío ganadero, junto con algunos sobreros reseñados por la empresa. Toros de mucho trapío y cara. Cada temporada suelen lidiar de 8 a 9 corridas y tres novilladas.
Paramos a ver las dos placitas de tientas, la actual y otra del siglo XIX, donde en ella han tentado toreros punteros de la época, usada actualmente como complemento a la nueva. En ésta hay un cómodo reservado para los ganaderos desde donde, en completo silencio, pueden observar el comportamiento de los animales tentados. En el interior de este balconcillo lucen los tres hierros de la casa, Castillejo de Huebra, Sánchez Cobaleda y José Manuel Sánchez. Como punto final a la visita cruzamos el río Huebra con un caudal considerable, para ver otra punta de ganado. Sobre las fundas suele quitarlas un día antes de la lidia.
Antes de abandonar la finca le mostramos nuestro agradecimiento, tanto al ganadero como a todo el personal de la casa, en nombre de la ATM, por la atención que nos había dedicado, deseándoles mucha suerte, ya que su suerte es la de la fiesta y la de los aficionados que luchan por mantenerla en pureza.
Retornamos a Madrid alrededor de las ocho, y a mi humilde entender, creo que se cumplieron las expectativas que la Junta Directiva de La Asociación el Toro de Madrid, trazó en su gestión. A la cual hay que agradecer su dedicación y esfuerzo. Gracias, amigos.
Pepeíllo. Miembro de la Asociación El Toro de Madrid
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