Salimos hacía Salamanca a la hora prevista y llegamos a la finca después de recoger a unos socios en unos puntos del recorrido. Íbamos a aprovechar el fin de semana en toda su extensión, con tiempo incluso para la cultura en Salamanca. Pero para ello había que reponer energías y Vicente, el conductor, hizo la primera parada en el restaurante 4 Postas, para desayunar frente a las murallas de Ávila, fieles durante siglos en su misión de salvaguardar los tesoros que atesora esta ciudad. Nuestro primer destino ganadero fue la ganadería de Hijos de Ignacio Pérez-Tabernero, antigua Hoyo de la Gitana, en la finca Galleguillos en la localidad de Vecinos, donde nos esperaban los propietarios de la ganadería junto a sus colaboradores.
Ocupando la capacidad de dos galeras y los más débiles físicamente del grupo, en un todo terreno, los aficionados fuimos recorriendo los cercados donde en hermosas extensiones pasta el ganado. Con lo primero que nos encontramos fueron con 135 vacas de vientre de sangre santacolomeña, madres de la nueva ganadería que regenta los herederos de esta extensa familia ganadera, y que decidieron refrescar con ganado de D. Joaquín Buendía y cruzar la sangre Santa Coloma con sementales de procedencia Murube de Ángel Sánchez y Sánchez, para darle más caja a sus productos. El cruce decidieron hacerlo con vacas santacolomeñas y sementales de Murube, manteniendo siempre las vacas de Santa Coloma. Continuando por la dehesa vimos un grupo de erales nacidos del cruce mencionado. Los de más trapío y presentación serán los elegidos para festejos mayores, el resto para novillos, en un total de 31 animales. El cruce mencionado aún no tiene antigüedad y los toros serán los nuevos de esta ganadería de Ignacio Pérez Tabernero Silos, herrados con el antiguo hierro que perteneció a los ganaderos Demetrio y Ricardo Ayala.
En otro cercado pastaban los toros y utreros de Santa Coloma y del cruce mencionado, pero sin fundas. En otro lugar disfrutaba de la paz del campo un semental utrero de Santa Coloma seleccionado por reata, junto a un toro a la espera de ser lidiado y en su proximidad otros tres sementales, uno de Santa Coloma y dos de Murube junto a añojos herrados recientemente. En otro cercado había 16 utreros. Cada temporada suelen lidiar 3 corridas de toros.
La visita continuó, acompañada por una temperatura fría, con la deferencia del ganadero hacía los invitados, de la tienta de tres vacas por parte del matador de toros “Jarocho”, el novillero Fernando Vanegas y por el alumno de la escuela de Salamanca, Pablo Hernández. “Jarocho tentó la primera y tercera y Fernando Vanegas la segunda, así está establecido según los comentarios de este último. En principio estaba anunciado que acudiera el matador Borja Jiménez, pero un compromiso impidió su presencia. La tercera vaca y a criterio de los aficionados presentes, sacó algo de “carbón” y puso en aprietos, por momentos, al torero.
No podemos olvidar el agradecimiento de la familia ganadera por la invitación, primero de la visita, a continuación la tienta y por último la comida que nos ofreció en un entorno familiar muy acogedor, a la cual nos acompañaron los toreros que había participado en la tienta.
Nunca olvidaremos los detalles de su acogida, ganadero.
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