Visita a Dolores Aguirre, Espartaco y La Quinta

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Visita a Dolores Aguirre, Espartaco y La Quinta (9-10 Marzo 2019)

En la partida nos reunimos junto a la plaza de toros de Las Ventas.  La Junta que organizó el evento citó a los aficionados a las cinco y media de la tarde. Como si de un festejo taurino se tratara, el autobús partió a la hora en punto con destino a: Llerena. Durante el trayecto hicimos dos paradas técnicas, la última para cenar y sobre la una de la madrugada abordamos el Hotel Isur de Llerena. Un hotel con una relación calidad/ precio muy buena. Las visitas programadas a las ganaderías eran tres, Dolores Aguirre, Espartaco y La Quinta, esta última el domingo.

Durante el trayecto nos comunicó el presidente el fallecimiento del socio, José Hernán Esteban, “Pepe, el de Guadalix”, como lo llamaban los conocidos. Después de soportar una larga enfermedad la naturaleza no tuvo compasión con él. Los que le conocimos y tratamos, no dudamos en brindarle el toro de nuestro viaje, el cual no dudamos que le hubiera encantado hacer. Fue por ti, Pepe. Te recordaremos siempre, como tú nunca olvidaste tu afición, tanto a los toros como al flamenco. No dudes que ambos te echarán de menos, a los cuales unimos nuestros sentimientos. .

Pero la vida continúa y nuestro recuerdo también. A la llegada a Llerena sobre la una de la mañana cada uno tomó el camino que le pedía su cuerpo. Unos, cansados del viaje, se recogieron en sus habitaciones, otros a conocer lo que ofrecía la noche en Llerena, el caso es que todos cumplimos a la mañana siguiente a la cita marcada por los socios organizadores.  Fue a las 9,45 cuando emprendimos la marcha con destino a Constantina, rincón sevillano de la ganadería de Dolores Aguirre, donde llegamos  a media mañana. Pasado el pueblo de Constantina, los desvíos de la carretera marcan las entradas de distintas ganaderías de postín: Espartaco, Dolores Aguirre, Isaías y Tulio Vázquez, hoy en vías de desaparición, Torrehandilla, La Quinta, Moreno Silva…

Cuando llegamos a la finca de Dolores Aguirre, llamada Dehesa de Frías,  nos dio la bienvenida la ganadera Dña. Isabel Lipperheide Aguirre, con un trato exquisito, presentándonos a continuación a quienes se encargarían de mostrarnos la finca. En una galera acondicionada para el transporte de personas recorrimos la finca mostrándonos con detalle, la ganadería, donde pastaban los animales  que esperan pacientemente su lidia en un entorno casi edénico. Vimos las corridas de Vic, Fezensac,  Cenicientos, Calatayud, para un desafío  ganadero y varias novilladas, entre ellas la de Madrid. La corrida para Las Ventas aún no había cerrado su contratación.  En la visita al pantano pudimos observar unas vistas muy bonitas, donde sobre el agua quedaba reflejado el azul límpido del cielo. Los presentes no perdimos detalle de todo lo que se ponía ante nuestra mirada y tanto las cámaras de fotos, como los videos, funcionaron con la misma afición que quién los manejaban.

Sobre las 3 paramos a comer. Primero nos ofrecieron un aperitivo con mucha calidad en sus productos y abundante, a continuación la comida, la cual compartimos con el mayoral, Francisco Pizarro, que durante la sobremesa fue desgranando detalles que no suelen llegar a los tendidos, y que si no fuera por estos encuentros, quedarían en el olvido. Llegamos a la conclusión que a pesar de que vive de la ganadería, defiende la verdad de la fiesta como aficionado. Hubo un detalle que nos llamo la atención. Todo aficionado conoce que esta ganadería procede del Conde de la Corte-Atanasio Fernández. Como lo puro de Atanasio cada día está más difícil de encontrar en el campo bravo, la ganadera intentó adquirir un semental a otra ganadería de puro Conde de la Corte, con el fin de refrescar la sangre. Pero un amigo de la casa, ganadero también,  les puso en antecedentes, diciéndole que ese semental no tenía Atanasio en pureza, sino que estaba cruzado con sangre Domecq.  Así funcionan las cosas en el campo bravo, es decir, como la vida misma.

A media tarde partimos hacía la finca de Espartaco, que nos recibió en Majavieja con una amabilidad digna de mención. Nos enseño las novilladas de Madrid y Sevilla. Según sus palabras, el encaste que tiene deriva de Juan Pedro Domecq, en la línea de los Guateles y de Torrestrella. A continuación compartimos una tertulia donde correspondió a todas nuestras preguntas con una franqueza no exentas de humor cuando la ocasión lo requería. Nos pudo o no gustar su toreo, pero respondiendo a una pregunta de un aficionado, contestó que como torero dio lo que tenía, y como apostilló posteriormente, sin tratar de engañar a nadie. ¡Qué culpa tenía él si los públicos llenaban la plaza cuando se anunciaba. Por lo que mostró a nuestro grupo, lo ha tenido y lo tiene muy claro el torero de Espartinas. Después, en el salón de trofeos  nos ofreció una merienda propia de una persona muy  generosa, detalle que agradecimos correspondiendo con la misma sinceridad que la nos ofreció el “maestro” y en especial su madre. Todo un señor.

En el regreso nos esperaba Carmona, donde llegamos cuando caía la noche. Después del ajetreo del día, aún nos dio tiempo a disfrutar del ambiente de la plaza de España, eso sí, cada uno a su manera. El pueblo nos pareció bonito, sobre todo el castillo convertido en Parador.  

 En la mañana  del día 10 y un poco antes de las nueve partimos hacía la finca de Fuenlahiguera, donde pastan los toros de La Quinta. Las vacas y sementales los tienen en otra dehesa en Lora del Río Nos recibieron los hijos del ganadero, Álvaro y Pepe Martínez Conradi, que según se expresaron su padre convalece de una lesión en la espalda. Le deseamos una pronta recuperación. Llamó la atención uno de los azulejos que adornan la entrada del salón de trofeos, que dice, “En hombros por el anillo le llevan a Pepe Hillo”. En la sala de trofeos descansaban sobre una mesa las placas que el ganadero había recibido de nuestra Asociación, junto a un telegrama de felicitación enmarcado en un cuadro por el resultado de un festejo, fechado el 18/5/2000, y que decía: “Enhorabuena. Ganadero. Así se viene a Madrid”. Este telegrama emocionó a muchos de los que lo leímos.

Después de una breve explicación sobre el encaste de su ganadería, con procedencia Buendía y con algunas pruebas de los ganaderos que guardan con secreto profesional, partimos a recorrer la finca con los caballos de los ganaderos marcando el camino y el tractor con la galera llena de aficionados, detrás. Fuimos recorriendo la finca llena de ondulaciones y con unas vistas panorámicas que serían envidiadas por cualquier pintor de talento. Entre nosotros y en la lontananza de los naranjos de la finca de Moreno Silva, pastaban los animales, toros y novillos de saca para distintas plazas. Francia, Gijón, Santander, Villaseca de la Sagra y Madrid, esperan el juego de estos astados cuya procedencia admiran los aficionados. El plato fuerte de la visita fue la corrida de Madrid. Animales cinqueños, impresionantes… Esperamos que den un buen juego y que todos seamos testigos de ello. Nosotros de momento les deseamos suerte a un ganadero que apuesta, primero por la seriedad del encaste y segundo por su amabilidad.

Con la satisfacción de haber cumplido con nuestro deber de aficionados, partimos para Madrid, donde llegamos alrededor de las siete al mismo lugar de partida, después de dejar repartidos a muchos de los viajeros, eso sí, contando con la amabilidad de Santiago, el conductor, que desde estas líneas le enviado un cordial saludo.

Pepeillo

Fotos: Carlos Silvan, Rocío Fernández, Andrés Sánchez y David Castuera.

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