DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Se lidiaron novillos de D. JUAN PÉREZ- TABERNERO, bien presentados aunque muy blandos y flojos. Inválidos primero y segundo.
- Luis Miguel Vázquez, de grana y oro: pinchazo y estocada con la consiguiente rueda de peones, faltaría más. Leve petición de oreja (ovación con saludos). Pinchazo y estocada atravesada (ovación con saludos).
- Reyes Ramón, de rosa palo y oro: estocada casi entera contraria y caída (silencio). Pinchazo y estocada atravesada (silencio).
- Luis Bolívar, de verde y oro: pinchazo y media estocada caída, un descabello. (ovación con saludos). Estocada, petición mayoritaria de oreja (vuelta al ruedo).
Un cuarto de entrada en tarde agradable y soleada
Empiezo la crónica diciendo: ¿por qué todo se aplaude? Sí, señoras y señores, en estos tiempos la fiesta corre por unos cauces impropios, lo cual quedó demostrado toda la tarde, viendo cómo en la primera Plaza del mundo se aplaudían pases dados a novillos descastados. Y no solo eso, sino que la mayoría eran enganchón tras enganchón.
¿Por qué se pica trasero? En toda la tarde sólo se vio una vara delantera y para colmo llega el último novillo - el único un poco decente de fuerza - y recibe dos varas traseras por parte de Luis Carlos Pedrosa "Luisín". Esto no es todo. Al abandonar la plaza, el varilarguero iba recibiendo ovaciones por todos los tendidos, excepto por el 7, que menos mal que todavía existe porque, si no, no sé donde vamos a llegar. Pero señores, cómo se puede aplaudir un tercio de varas donde, a mi juicio, sólo se ha llevado una montura correcta, sin más.
Los novillos, de D. Juan Pérez- Tabernero, estaban correctos de presentación, aunque muy flojitos. Salvo 3° y 6°, los demás, a mi juicio, deberían haber sido devueltos al corral, porque todos llevaban una sola vara al tercio de banderillas, mejor dicho llevaban dos, pero la segunda, obligatoria para cualquier plaza de primera categoría (y máxime si se trata de la primera Plaza del mundo), era un simulacro de lo que se conoce como la suerte de picar.
Luis Miguel Vázquez, quien por cierto trajo a medio pueblo de Daimiel para que le aplaudieran todo lo que hacía, brindó al publico el primer novillo. Pero Luis Miguel, ¿cómo se puede brindar un novillo que ha sido protestado de salida por su flojedad? En las tres primeras tandas realizó un toreo hacia fuera, citando con el pico de la muleta y por supuesto fuera de sitio, es decir lo que se denomina el "destoreo". Con esto se dice todo lo que es capaz de realizar. En el 4° novillo, empezó la faena en el 8, dándole pases a cuál peor. A continua-ción, fue prendido y lanzado hacia arriba, en los medios, tras darle un par de derechazos. Finalizó con unos estatuarios.
De Reyes Ramón poco se puede decir, porque le tocaron en suerte dos inválidos, sobre todo el primer novillo suyo, que ya en la primera tanda dejó muestras de lo que era capaz de realizar sobre el ruedo, al perder las manos. Lo mejor estaba aún por llegar y se produjo en la segunda tanda cuando se echó el novillo sobre el albero venteño, sin querer proseguir la lidia. •Qué espectáculo! ¿Quién defiende a los aficionados?
El mejor de la tarde, sin duda alguna, fue el colombiano Luis Bolívar, hecho en la escuela de Tauromaquia de Madrid, del que destaca su pundonor y las ganas por querer ser alguien en esto, ya que es lo mínimo que se le puede pedir a un novillero al venir a Las Ventas. A su primer novillo lo recibió con dos largas cambiadas, para después pasar a un tercio de varas, en el que el novillo en su primera vara derribó al caballo, cosa rara, pero ahí queda ese dato, que antiguamente era un detalle de bravura, aunque, ni mucho menos, el novillo de ayer era bravo. Posteriormente, en la segunda vara que le "marcó" el picador le tapa la salida. Esto ya me parece más normal. °Pero taurinos, que la suerte de varas no es así!. Por favor ¿por qué no se pica delantero? Con la muleta anduvo muy variado toda la tarde, aunque a mi gusto le falta templar y mandar, pero Luis, si sigues así ,tiempo al tiempo, lo conseguirás. En el ultimo novillo de la tarde anduvo muy voluntarioso, aunque sin rematar nada. Todavía me estoy preguntando los meritos que ha hecho este novillero para recibir una petición de oreja tan mayoritaria como la que recibió. Bien el presidente, a mi juicio, por no conceder la oreja.